| |
Su Entorno
Al sur del casco antiguo de Córdoba se encuentra el barrio de Santiago, uno de los más pequeños en extensión y vecindario, aunque bien dotado en cuanto a patios tanto tradicionales como modernos. A los más clásicos, como Tinte 9, se han unido unos cuantos de arquitectura moderna que recuperan la tradición. Partiendo desde la parroquia que da nombre al barrio bajamos por Agustín Moreno y torcemos a la izquierda para entrar en una pequeña calle peatonal que guarda un magnífico jardín interior en una de sus casas. Se trata del hogar de José Antonio Espinosa y Carmen Lopera, situado en la calle Aceite 8, y que fue una gran casa de vecinos en la que llegaron a vivir hasta treinta familias. El matrimonio que ahora la habita la compró a mediados de los años ochenta y ha ido reformándola poco a poco, manteniendo en algunos lugares la imagen tradicional y dotando otros rincones de una belleza intemporal. La vivienda tiene tres patios, el primero, que ve de recibidor de la casa, es el que José Antonio llama el patio Romano. Las paredes parten de restos arqueológicos. El suelo es un moderno enchinado cordobés y aunque no tiene la pátina del tiempo sobre sus chinos, su diseño es cuidado y hermoso, convergiendo en una fuente rodeada de cintas plantadas en un anillo que la circunda. El patio tiene dos hermosos cipreses, que su cuidador admira por ser "el árbol de la hospitalidad", según nos explica. Las plantas que lo ornamentan son los clásicos geranios y las gitanillas blancas, que contrastan con el ladrillo viejo, además de calas y margaritas. El segundo, es el patio de las Orzas, porque la mayoría de las plantas que tiene sobre el suelo están en esos viejos recipientes de barro, y es el más cercano a la arquitectura del patio clásico cordobés, con un pequeño y coqueto tejadito sobre una de sus puertas, alumbrado por un viejo farol, y una escalera por cuya baranda trepa una hermosa hiedra.
[ página siguiente ] |
|